Salud y Otoño


Por los movimientos del planeta Tierra, el año está dividido en cuatro estaciones, de acuerdo a la posición con respecto al Sol. Ahora le toca al otoño el cual de manera oficial entra en el hemisferio norte alrededor del 21 y 22 de septiembre y en el hemisferio sur en esos mismos días, en el mes de marzo. Se corresponde, al igual que la primavera, a un equinoccio, palabra del latín que significa que la duración del día es igual al de la noche. A partir de ahora la luz del día irá en descenso y las noches se harán más largas hasta culminar en el solsticio de invierno, alrededor del 21 de diciembre.
¿Cómo nos afecta el otoño (si es una época de transición para nuestro cuerpo y mente) y si hay diferencias entre jóvenes y mayores, depresión?
Los cambios de estación no solamente llegan con otro paisaje y cambios en el tiempo, sino también con nuevas enfermedades relacionadas con los sucesos ambientales.
Esta temporada se caracteriza por viento fuerte que tira las hojas de los árboles y con ello el polen y polvo flotan en el ambiente ocasionando en muchas personas reacciones alérgicas importantes, sobre todo en enfermos de asma y otros padecimientos pulmonares y bronquiales.
Empieza a descender la temperatura y con ello también se incrementan las enfermedades respiratorias como la gripe, los resfriados comunes, las neumonías y las faringitis.
Hay también enfermedades que afectan a menores de 4 años, como el sincicial respiratorio, que puede ser muy grave y que en esta temporada es una de las principales causas de hospitalización.
Ya que aún no termina la temporada de lluvias, las enfermedades gastrointestinales continúan, ocasionadas ya sea por virus que penetran a nuestro organismo por vía aérea ocasionando fuertes gastroenteritis o por bacterias o parásitos provenientes de alimentos que se descomponen fácilmente por el calor y la humedad.
Las lluvias e inundaciones, permiten la formación de charcos y con ello la proliferación de mosquitos transmisores de enfermedades como el dengue clásico y el hemorrágico y el paludismo.
La humedad y el frío que empieza provocan afecciones en la piel, ocasionando infecciones por hongos, dermatitis por alergias o resequedad.
La humedad también incrementa infecciones en las mucosas, por lo que la conjuntivitis es otra de las enfermedades que se presenta con mayor frecuencia en el verano y otoño.
El otoño es una estación excelente para revisar lo que no nos sirve, viejos hábitos, pensamientos caducos, aspectos estancados, objetos acumulados, etc. Paralelamente es positivo hacer desintoxicación a base de jugos tanto de frutas como de verduras, sopas depurativas y agua en abundancia, lo cual proveerá de mayor energía y estímulo de las defensas generales. Se recomienda combinarlo con irrigaciones del colon (colónicos), práctica muy antigua de limpieza intestinal. Además aprovechar para exfoliar la piel para eliminar la piel muerta y estimular la limpieza de toxinas. Adicional a los ejercicios físicos que favorecen la sudoración y la tonificación general, la práctica por excelencia en tiempo de otoño es la meditación, herramienta formidable para equilibrar nuestra mente, centrar nuestra atención, relajarnos y conectarnos con nuestro ser interno, la intuición y la sabiduría propia de cada uno/a.
Gripe
fiebre, malestar, dolor de cabeza, mialgia (dolor muscular), tos seca, faringitis y rinitis. Los pacientes jóvenes también pueden presentar otitis media, náuseas y vómitos.
La mayoría de los casos de gripe estacional se resuelven en 3 a 7 días; no obstante, los muy jóvenes, los ancianos y las personas inmunodeficientes pueden experimentar un empeoramiento de otras condiciones clínicas y riesgo de desarrollar sinusitis, otitis media, neumonía, y complicaciones fatales.
La gripe estacional se produce habitualmente entre finales de otoño y principios de primavera. La mayoría de las personas son susceptibles a la gripe, y los niveles más altos de infección y muerte generalmente ocurren en personas inmunodeficientes, en niños menores de 2 años y en personas de más de 65 años. La novedosa H1N1, anteriormente conocida como gripe porcina, es diferente a la gripe estacional: los adultos de más de 64 años no parecen tener un alto riesgo para padecer complicaciones relacionadas con la nueva H1N11.
Dermatitis atópica
El término atopia indica la predisposición para reaccionar de forma exagerada frente a sustancias o estímulos ambientales que pueden afectar a diferentes partes del organismo, como el aparato respiratorio o digestivo, y la piel. Un ambiente más frío, mayor humedad ambiental, la calefacción o el contacto directo con tejidos como la lana son factores que alteran la piel de una persona atópica. El otoño es también la época en la que los adultos que todavía estaban de vacaciones se reincorporan al trabajo y los niños vuelven al colegio. Estos cambios comportan un cierto estrés emocional, capaz de desencadenar reagudizaciones de la dermatitis atópica. Aunque carece de un tratamiento Los pacientes con dermatitis atópica pierden un promedio de tres días laborales al año debido al empeoramiento del eccema que caracteriza a esta enfermedad. Su sueño se altera durante medio centenar de noches. Tanto niños como adultos se exponen a esta pruriginosa alteración, pese a que afecta, sobre todo, en la edad pediátrica. Hasta un 18% de los menores de dos años ha sido diagnosticado y un 20% de las consultas de dermatología pediátrica se refieren a la dermatitis atópica. Al llegar a la adolescencia, en dos de cada tres jóvenes cesan las reagudizaciones, que perdurarán en uno de cada cinco adultos.definitivo, las recomendaciones se centran en controlar y aliviar sus brotes.
Trastorno afectivo estacional
Se refiere a episodios de depresión que ocurren cada año durante el otoño o el invierno. Los síntomas mejoran en la primavera o el verano.
Causas, incidencia y factores de riesgo
El trastorno puede comenzar en la adolescencia o principios de la adultez y, como cualquier otra forma de depresión, ocurre con más frecuencia en las mujeres que en los hombres.
La mayoría de las personas que padecen «depresión de invierno» o «claustrofobia» no tienen trastorno afectivo estacional (TAE). Las personas que viven en lugares con largas noches de invierno no necesariamente son más propensas a padecer este trastorno.
Se desconoce la causa de este trastorno, pero se cree que está relacionada con muchos factores como:
• La luz ambiental
• La temperatura corporal
• La regulación hormonal
Síntomas
Los síntomas generalmente se intensifican gradualmente a finales del otoño y en los meses de invierno.
• Depresiones en las tardes con disminución de la energía y la concentración
• Aumento del apetito con aumento de peso (la pérdida de peso es más característica de otras formas de depresión)
• Aumento del sueño y somnolencia diurna excesiva (los problemas para dormir son más característicos de otras formas de depresión)
• Falta de energía y pérdida de interés en el trabajo y otras actividades
• Movimientos lentos, perezosos, letárgicos
• Aislamiento social
• Tristeza e irritabilidad
Signos y exámenes
En una consulta, el médico buscará otras causas para los síntomas y confirmará el diagnóstico. Se puede necesitar una evaluación psicológica para una depresión más severa.
Tratamiento
Expectativas (pronóstico)
El pronóstico es bueno con un tratamiento continuo, aunque algunas personas padecen el trastorno durante toda su vida.
Complicaciones
El trastorno afectivo estacional puede algunas veces progresar a un síndrome depresivo mayor.

¿Cómo afrontar el otoño?

Así que para poder disfrutar de esta temporada y prepararnos bien para la época invernal debemos:

– Aplicar el refuerzo de la vacuna contra la gripe y contra la neumonía a partir de los 65 años o si esta dentro de los grupos de riesgo. El modo más efectivo para protegerse a sí mismo y a los pacientes del virus de la gripe es mantener una buena higiene de las manos y vacunarse cada año contra la gripe
Todos los niños de 6 meses a 19 años deben recibir una vacuna antigripal anual.
• Empiece a suministrar las vacunas antigripales en septiembre o tan pronto como la vacuna esté disponible, lo que se produzca primero.
• En caso de escasez de vacunas, deben ser prioritarios los niños y los adolescentes con alto riesgo de complicaciones por gripe.
• Los niños de menos de 9 años vacunados por primera vez deben recibir dos dosis de la vacuna en un período de tiempo de 4 semanas o más en el primer año, con la VAVA o la VATI. Los niños de menos de 9 años que recibieron únicamente una dosis la primera estación del año de vacunación, deben recibir dos dosis de vacuna en un período de 4 meses o más, durante la segunda estación3.
• No administre la VAVA a niños menores de 2 años, ni a individuos con asma, ni a niños de menos de 5 años con dificultad respiratoria constante.
Los niños con enfermedad reactiva de la vía respiratoria, niños de menos de 2 años, personas con alto riesgo de complicaciones gripales y personas de 49 o más años deben recibir la VATI4.
Puesta al día y recomendaciones sobre la vacuna contra la gripe estacional
Michelle Snow.
Nursing. 2010;28:54-5.

– En caso de presentar algún cuadro gripal, no automedicarse con antibióticos, ya que si la enfermedad es viral, el medicamento no solamente no va a servir, sino que las bacterias se van a fortalecer haciendo más difícil el tratamiento. Hidratarse bien con agua y zumos. Dieta equilibrada y reposo.
– Hervir bien el agua que se va a consumir.
– Cambiar de inmediato la ropa húmeda en caso de haberse mojado y evitar los cambios rápidos de temperatura al utilizar ventiladores o aires acondicionados.
– Proteger la piel del frío y la humedad, limpiándola bien todos los días y aplicando crema para evitar resequedad.
– Evitar la formación de charcos, sobre todo en lugares cercanos a las costas o en zonas tropicales y solicitar a las autoridades la descarcarización y fumigación de los hogares.
– En caso de diarrea hay que hidratarse con limonada alcalina o preparados comerciales y dieta astringente.
Como en otros tipos de depresión, los antidepresivos y la psicoterapia pueden ser efectivos.
Hacer caminatas largas durante las horas del día y hacer ejercicio pueden mejorar los síntomas. Manténgase activo socialmente, incluso si esto implica algún esfuerzo.
La fototerapia utilizando una lámpara especial con una luz brillante y fluorescente (10.000 lux) para simular la luz del sol también puede servir.
• Siéntese a unos pies de distancia de la caja de luz durante aproximadamente 30 minutos cada día, preferiblemente temprano por la mañana, para simular la salida del sol. Un mejoramiento en los síntomas de depresión debe ocurrir al cabo de 3 a 4 semanas si la fototerapia va a ayudar.
• Los efectos secundarios incluyen fatiga ocular y dolor de cabeza. La gente que toma fármacos que los hacen más sensibles a la luz, como ciertos medicamentos para la psoriasis, antibióticos o antipsicóticos, deben evitar la fototerapia. Se recomienda un chequeo con el oftalmólogo antes de comenzar el tratamiento.
Comúnmente, los síntomas mejoran por sí solos con el cambio de las estaciones. Rohan KJ, Roecklein KA, Tierney Lindsey K, et al. A randomized controlled trial of cognitive-behavioral therapy, light therapy, and their combination for seasonal affective disorder. J Consult Clin Psychol. 2007;75:489-500. Actualizado: 2/14/2010
Versión en inglés revisada por: Fred K. Berger, MD, Addiction and Forensic Psychiatrist, Scripps Memorial Hospital, La Jolla, California. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.

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