Con motivo del Día Mundial de la Medicina de Familia, desde Osatzen hemos querido hacer una breve reflexión sobre quiénes somos como especialidad, en qué momento nos encontramos y qué Medicina de Familia queremos seguir construyendo en los próximos años.

La Medicina Familiar y Comunitaria es una especialidad cercana a las personas. Acompañamos a pacientes y comunidades a lo largo de la vida, desde la prevención y la promoción de la salud hasta la atención clínica, domiciliaria o los cuidados paliativos. Nuestra mirada integra lo biológico, lo emocional, lo social y lo comunitario, entendiendo que la salud no puede explicarse solo desde la enfermedad.

También hay algo que siempre nos gusta destacar: la continuidad asistencial importa. Cuando las personas pueden ser atendidas durante años por el mismo equipo de Atención Primaria, mejoran los resultados en salud, disminuyen las consultas a urgencias y se fortalece una relación de confianza que también forma parte del cuidado.

Desde Osatzen defendemos una Medicina de Familia basada en la evidencia científica, centrada en las personas y su entorno, ágil, resolutiva y capaz de coordinarse adecuadamente para responder a las necesidades de pacientes.

Para lograrlo, creemos que es importante salir del modelo basado en el hospital y centrarlo en la Atención Primaria. Es imprescindible construirlo desde la participación y la colaboración de los diferentes agentes implicados dentro y fuera del sistema de salud.

Porque defender la Medicina Familiar y Comunitaria es también defender una manera de cuidar y construir salud.