Hemos celebrado en la sede de Osatzen un taller participativo sobre inequidades en cuidados paliativos con el objetivo de reflexionar sobre cómo las desigualdades sociales condicionan las experiencias de enfermedad avanzada, dependencia y final de vida.

A través del análisis de casos basados en experiencias reales, abordamos cuestiones como la feminización de los cuidados, las desigualdades vinculadas a la clase social, las barreras que enfrentan las personas migrantes, las dificultades de acceso en entornos rurales, la soledad o los problemas de coordinación entre los sistemas sanitario y social.

Una de las principales conclusiones ha sido que las inequidades en cuidados paliativos no son situaciones aisladas, sino el resultado de desigualdades que se acumulan a lo largo de la vida. También se ha puesto de relieve la necesidad de incorporar una mirada interseccional, entendiendo que factores como el género, la edad, el origen o la situación socioeconómica interactúan y condicionan las experiencias de cuidado.

Otro de los aspectos destacados ha sido la importancia de identificar precozmente las necesidades paliativas y acompañar a las personas desde fases tempranas, favoreciendo la planificación compartida de los cuidados y una mejor coordinación entre recursos.

Desde la Medicina Familiar y Comunitaria, la longitudinalidad, el conocimiento del contexto y la proximidad a las personas sitúan a la Atención Primaria en una posición clave para detectar situaciones de vulnerabilidad y promover respuestas más equitativas.

El taller ha dejado una idea clara: hablar de cuidados paliativos es también hablar de derechos, justicia social y equidad. Comprender las desigualdades que atraviesan los cuidados es un paso imprescindible para poder transformarlas.