Entrada en relación al artículo aparecido en el diario «El Correo» el pasado día 6 de enero, en referencia a algunas declaraciones del entrevistado.

Muy interesante la entrevista al geriatra José Antonio López Trigo, presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), del 6 de enero en El Correo. Lástima que empleara el término “vulnerar derechos” para referirse a aquellas CC.AA. donde la geriatría no está incluida en la red asistencial pública, que no solo son País Vasco y Andalucía, sino alguna más. Y es que el término “vulnerar”, con su doble significado “transgredir, quebrantar, violar una ley o precepto”, y “dañar o perjudicar”, puede hacer levantarse de la silla a más de un profesional de los que día tras día intentan proporcionar una asistencia de calidad a las personas Mayores, estén donde estén trabajando.
En Euskadi, aun siendo una de ellas, se han ido desplegando estrategias específicas sociosanitarias enfocadas directamente, o por rebote a través de la cronicidad, al envejecimiento: “Estrategia Vasca de Envejecimiento Activo 2015-2020”, “Plan de Salud 2013-2020” con relevantes propósitos en la atención a los Mayores, programas de síndromes geriátricos, ejercicio físico, otros dirigidos al primer nivel con centro en la funcionalidad y fragilidad, aparición de nuevos roles profesionales, nuevos modelos de hospitales e incluso organizativos de dirección e integración de niveles asistenciales, cambios en la historia clínica electrónica y lo referente a la prescripción, … Recientemente se le ha concedido el máximo de cuatro estrellas como “Reference Site” del programa “European Innovation Partnership on Active and Healthy Ageing”, y es colaboradora del “Advantage Joint Action” de fragilidad. Sin embargo, no se puede acabar este “alarde” de actividades sin indicar la obligada necesidad de evaluar de forma objetiva y bien estructurada todas ellas, para discriminar lo que sirve, lo que no sirve, y lo que necesita modificación; algunas de ellas ya llevan tiempo suficiente como para ello!!
Un problema importante que puede subyacer es que a veces los profesionales asistenciales no acabamos de ver o entender lo institucional, y viceversa. Por poner un ejemplo, tenemos la experiencia de telemonitorización desde la atención primaria TELBIL, reconocida y recomendada por la Comisión Europea como una de las mejores cinco prácticas internacionales a seguir para atender a personas mayores en domicilio, que no se ha continuado en nuestra Comunidad, donde surgió. De igual manera, podría ser que no acaben de conocer o entender las virtudes de impregnar la asistencia sanitaria con estrategias y conceptos de la geriatría actual, que sin duda servirían para mejorar con mayor intensidad y rapidez la asistencia que ofrecemos a este colectivo de población.
Desde Osatzen, semFYC y sus grupos específicos de trabajo, bien entendidos y colaboradores con la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología entre otras, compartimos esas ganas de que se nos reconozca el protagonismo que pensamos nos merecemos. Mientras lo conseguimos, seguiremos haciendo machaconamente en nuestras Comunidades de “avanzadilla” en todo este tema.
Texto redactado, a petición de la Junta Directiva de Osatzen, por Iñaki Martín Lesende, miembro del Grupo de Trabajo de Atención al Mayor de Osatzen y semFYC, así como de actividades preventivas en el Mayor de PAPPS-semFYC
Firmado por él y por la JD de Osatzen
Totalmente de acuerdo… O casi.
En Euskadi se hacen cosas, sobretodo hacia el anciano «sano», que merecen premios y medallas. Pero pregunta a los profesionales cuántos saben algo de esos «European Innovation Partnership on Active and Healthy Ageing” o del “Advantage Joint Action” … No creo que la solución a la cronicidad compleja venga de la geriatría, ni tampoco que el problema de las «malas muertes» sea sólo cuestión de poner paliativistas. Pero me pregunto por qué una Comunidad puntera en tantos aspectos desprecia dos campos en los que se ha avanzado tanto en el resto de Europa. Y las respuestas que me surgen son el poder de determinados lobbies muy arraigados en Euskadi, además del consabido «eso ya lo hacemos» que tanto nos identifica. Parecería que en Euskadi no hay ni envejecimiento ni muerte. Cuando la sociología nos muestra lo contrario. Está claro que se hace un buen trabajo, pero no usar lo mejor que ofrece la Ciencia no sé hasta qué punto no supone una vulneración de los derechos de la gente. Quizá el titular o la expresión no sean justos, pero es una oportunidad para reflexionar, hacer autocrítica (uy lo que he dicho…) y pensar que sólo las prácticas colaborativas sumando campos de conocimiento pueden dar respuesta al reto de lo que tenemos; centenares de ciudadanos mayores, frágiles, y con una serie de necesidades en todos los campos que nosotros solos no podemos abarcar.
¡Gracias Iñaki!