Sorprende el empeño con que algunos autores insisten en buscar un lugar ¿terapéutico? para los SYSADOAS (véase el artículo “Artrosis” de AMF, marzo 2014).
Cuando el American College of Rheumatology publica hace 2 meses un artículo, donde los investigadores, que si declaran tener conflicto de intereses (2 de ellos reciben ingresos de distintas compañías farmacéuticas), muestran los resultados de su estudio desfavorable a la utilización de la glucosamina.
Por si fuera poco, la actualización de la NICE de febrero de 2014 publica en la página 201: Do not offer glucosamine or chondroitin products for the management of osteoarthritis.
Así que no vamos a dar más vueltas a un tema que hace tiempo está claro: NO-SADOAS, no hay evidencias a día de hoy que avalen su uso.
Si los “papeles” nos ayudan a informar a los pacientes y a justificar porque nosotros NO vamos a dar continuidad a ciertos tratamientos inducidos, tenemos este informe “de la casa” realizado por OSTEBA en 2013 que sigue estando vigente: SYSADOA: un ejemplo de prescripción inadecuada / SYSADOA: preskripzio okerraren adibidea
