¿Tenemos en cuenta la seguridad del paciente cuando prescribimos un nuevo fármaco? Los fármacos de reciente comercialización han tenido que demostrar su efectividad y su seguridad para el uso humano, pero hasta que un elevado número de individuos estén expuestos a ellos no se podrá analizar su eficacia y seguridad en condiciones reales.
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Debemos recordar siempre que, en el caso de la prevención CV primaria, la prescripciones se realizan sobre personas sanas, y que cualquier acción tiene una reacción, la cual puede ser dañina: “Primun non nocere”.

En el próximo congreso de CV deberíamos sacar en claro una serie de conceptos:
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1. Según el estudio ONTARGET no hay diferencia en la variable principal de morbi-mortalidad entre el ramipril y el telmisartan, exceptuando en el porcentaje con tos 2ª.
Por otro lado no recomienda su asociación por conseguir tan solo un aumento en los casos de hiperpotasemía.
¡Ojo con los ARA-2 por no ser coste-efectivos!

2. El autor Superko informa de que niveles de LDL inferiores a 70 coexisten con elevada mortalidad CV, e incluso en los estudios ENHANCE y SEAS se informa de que reducciones adicionales de LDL al asociar estatina con ezetimiba no se acompaña de mejoría clínica.
¡Ojo con el ezetrol! En prevención primaría los estudios ALLHAT, ASCOT, CARDS,ASPEN, Y PROSPER no han logrado reducir la mortalidad total.

3. Los ensayos clínicos con estatinas frente a placebo en prevención primaría y secundaría no se han realizado titulando dosis en función de objetivos terapéuticos a diferencia de los anti-hipertensivos. ¿Entonces de donde salen las cifras 130 de ldl para prev 1ª y 70-100 para prev 2ª? Hayward habla de falta de justificación evidencial en “Veterans Affaire Center”.

4. La reducción de la glucemía plasmática mediante hipoglucemiantes no demuestra claramente evitar la aparición de enfermedad CV, excepto en diabéticos obesos en tratamiento con metformina del UKPDS comparado con dieta, que consiguió reducción de mortalidad total y la incidencia de IAM (con intervalos de confianza al 95% muy grandes).

5. ROSUVASTATINA, ¿otra estatina peligrosa?
Public Citizen renovó su solicitud a la FDA para que retirase la rosuvastatina del mercado (ya lo había hecho el 4 de marzo y el 29 de octubre de 2004). Tras revisar los informes: el riesgo de padecer problemas renales es 75 veces superior al de los pacientes tratados con las otras estatinas y para los casos de rabdomiólisis, Public Citizen documentó que como media se han dado una tasa 6,2 veces superior a la tasa de rabdomiólisis por todas las demás estatinas combinadas y es parecida a la tasa que se presentaba con cerivastatina (motivo por el que fué retirada del mercado).

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