Desde Osatzen queremos mostrar nuestro rechazo ante lo publicado en el artículo titulado “Los nuevos anticoagulantes llegan solo a uno de cada tres pacientes candidatos”, ratificando de nuevo nuestra posición como hemos hecho en otras ocasiones (“¿Tiene el Sintrom sus días contados?” y “De artículos de prensa y anticoagulantes orales”)

Estimada Mª Luisa:
Te escribo esta nota porque al leer la noticia “Los nuevos anticoagulantes llegan solo a uno de cada tres pacientes candidatos” he pensado que podrías estar preocupada. Quiero aclararte cuál es la situación en Osakidetza.
Antes de nada quiero realizar una declaración de intereses. Como bien sabes, en mi sala de espera nunca hay ningún representante de productos farmacéuticos y quiero decirte que en los últimos 5 años no he recibido ningún sobresueldo de la industria farmacéutica.
Recordarás que recientemente te encontramos una arritmia cardíaca en una consulta rutinaria y, dado que eres una mujer de 80 años con hipertensión arterial, decidimos conjuntamente iniciar la anticoagulación por el riesgo moderado de embolia que presentabas.
El medicamento que comenzamos a usar para anticoagular fue el Acenocumarol, el Sintrom que tú dices, basándonos en las recomendaciones de AEMPS, que es la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, la cual en consenso con las sociedades científicas de Cardiología, Medicina Interna, Medicina de Familia, etc… han identificado las situaciones en las que los nuevos anticoagulantes orales pueden presentar un mayor beneficio en comparación con los antagonistas de la vitamina K (lo que tú llamas Sintrom). Además he de decirte que estuve presente en una reunión como representante de la Sociedad Vasca de Medicina Familiar y Comunitaria en la que conjuntamente con el Servicio de Farmacia de Osakidetza y las sociedades científicas de Neurología, Medicina interna, Cardiología y Hematología se aceptó por unanimidad el consenso anteriormente mencionado, que literalmente dice “Nuevos pacientes con fibrilación auricular no valvular en los que esté indicada la anticoagulación: En estos pacientes se recomienda iniciar tratamiento con AVK, salvo que exista algún criterio que justifique iniciar el tratamiento con nuevos anticoagulantes”.
Y para finalizar, quiero aclararte que a tu vecina Mª Teresa se le pautó el nuevo anticoagulante (Dabigatran) por la dificultad para acceder al control del INR convencional, el pinchazo en el dedo que tú conoces, y por ser una prescripción inducida desde el servicio de Cardiología. Hemos tenido que retirarle el nuevo fármaco ante las molestias digestivas que comenzó a padecer y se ha pasado a realizar el control del Sintrom a domicilio dado su aislamiento social.
Sin más, se despide afectuosamente tu médico de familia a la espera de aclararte cualquier duda que tuvieras sobre tu tratamiento en la próxima visita que realices para el pinchazo en el dedo.
Un simple médico de familia.
Seguidor del blog Prescripción Prudente