Si el objetivo era disminuir embarazos no deseados y evitar abortos vamos por buen camino.
Pero, ¿se está evaluando el impacto que esta medida tiene (y tendrá) en la salud de la mujer y en la salud sexual de nuestra población? ¿realmente en las oficinas de farmacia tienen tiempo y el espacio adecuado para hacer educación sexual? ¿se ha planteado algún sistema de registro unificado que nos pueda dar información sobre las usuarias? ¿sus características? ¿casos reincidentes? ¿de efectos adversos? ….. para poder ayudarles, darles el apoyo necesario y hacer “prevención primaria” de este método, que por los datos que nos están dando parece ser que se está convirtiendo en algo más que un “método de urgencia”.
No tenemos datos de nuestra Comunidad, pero resulta chocante que en un sistema sanitario como el nuestro, con la accesibilidad de los centros de salud, de los de planificacion y de las urgencias, y la dispensación gratuita de la píldora en Osakidetza, hayan aumentado las ventas en oficinas de farmacia. Algo no encaja…..
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