5995187660_d79aed210c_n

Esta claro: quien genere el traslado. Lo mismo que quien hace el volante de la radiografía, los del preoperatorio, los de derivación a otra consulta, consentimiento informado…..? Pues quién los genera, quien lo indica.

Lo que no esta tan claro es por qué habiendo una Instrucción de Osakidetza de 2009!!! 5 años después este tema sigue generando trastornos al paciente  y sobrecargando a la AP. En esa instrucción se deja muy claro, entre otras cosas, que cada nivel debe asumir su burocracia.

Pantallazo 012009

Un paciente que precisa un traslado en ambulancia y sus familiares tienen problemas suficientemente graves como para además andar sorteando obstáculos puestos por el sistema sanitario, porque algunos profesionales no cumplen una Instrucción. Por eso, flaco favor hacemos al paciente dándole nosotros el volante de ambulancia que no le han dado en el 2º nivel, mientras nosotros pongamos los parches perpetuaremos el problema, obligando al paciente a peregrinar por el sistema cada vez que necesite ese papel que tenía que tener en la mano cuando salió del 2º nivel.

Sin título (1)

Por no hablar de la falta de respeto al compañero del primer nivel pretendiendo delegar un papel “que es administrativo y me hace perder el tiempo”. Pues a nosotros, más! Nosotros tenemos cosas más serias y eficientes que hacer que los papeles administrativos que deberían haber hecho otros.

Y una falta de respeto a la población que precisa de atención porque estas consultas ocupan huecos de agenda médica.

Deberíamos tener claro, que los médicos de primaria no somos la solución a los problemas que se crean en otros niveles, y que cada uno es responsable de lo que hace y de lo que deja de hacer.

Por eso nuestra propuesta, como dijo Lao-tse: “Si das pescado a un hombre hambriento, le nutres una jornada. Si le enseñas a pescar, le nutrirás toda la vida”, es no dar partes de ambulancias para traslados no generados por nosotros, explicar al paciente que eso ya lo hacemos desde 2009 (puedo asegurar que algunos no lo hacemos desde entonces) y remitir al paciente al área de atención al cliente o al servicio donde se ha generado el problema con la instrucción 01/2009  para que lo resuelvan.

Dejar de hacer para hacer, en este caso que el problema se resuelva definitivamente donde se genera y deje de ser un problema para el paciente y para nuestras agendas.