En ocasiones acuden a nuestras consultas personas solicitando que les realicemos pruebas complementarias pedidas desde clínicas de estética y otros centros médicos privados, de consultas de fisioterapeutas, masajistas, podólogos, nutricionistas…, de seguros de vida o incluso a petición de la propia persona.
A veces es difícil hacer entender nuestra negativa a alguien que acude con una expectativa. Lo cierto es que si algo no está financiado por la sanidad pública tampoco todo lo que conlleva: analíticas, pruebas complementarias, tratamientos …… (llegados al extremo sería hasta cuestionable utilizar la baja por enfermedad para una intervención programada de cirugía estética).
Muchas veces es difícil saber si el origen de la solicitud proviene de la empresa privada o del usuario o si deriva de esa cultura de “aprovechar todo lo gratis”.
Resulta curioso que alguien que va a gastarse 4000- 6000 euros en una cirugía estética acuda al centro de salud público para que se le gestione allí el preoperatorio. ¿A cuánto eleva el coste esta prueba? 180 euros!!!! (79 si coges una promoción!).
Si uno recurre a un servicio privado por comodidad, agilidad, o porque se trata de algo no cubierto por el sistema público la persona o su seguro son quienes deben asumir todos los gastos derivados. No es de recibo pretender “rentabilizar” el sistema público para fines ajenos.
¿Por qué debemos negarnos los profesionales a atender estas demandas?
- Por ley; el RD 1030/ 2006 (Art 5. 4b) especifica la no inclusión de pruebas a solicitud de terceros.
- Porque nos entretienen: nos quitan tiempo para otras actividades más eficientes.
- Por justicia; el asumir este tipo de pruebas aumenta las cargas de trabajo y las listas de espera diminuyendo la accesibilidad de personas enfermas a ellas.
- Por sostenibilidad; sería usar recursos públicos para una prestación no financiada.
El que en algunas circunstancias se hayan realizado debe entenderse como una excepción (ilegalidad) y no como un derecho de la población.
Por si os sirve, os dejamos una propuesta en la web para entregar a las personas y/o a las entidades que reclamen este tipo de “servicios”.
